RIP J D Salinger
" Era un taxi viejísimo que olía como si alguien hubiera acabado de vomitar dentro. Siempre me toca uno de ésos cuando voy a algún lado de noche. Pero más deprimente todavía era que las calles estuvieran tan tristes y solitarias a pesar de ser sábado. Apenas se veía a nadie. De vez en cuando cruzaban un hombre y una mujer abrazados por la cintura, o una pandilla de tipos riéndose como hienas de algo que apuesto la cabeza a que no tenía la menor gracia. Nueva York es terrible cuando alguien se ríe de noche. La carcajada se oye a millas y millas de distancia, y hace que uno se sienta aún más triste y deprimido. En el fondo, lo que me hubiera gustado habría sido ir a casa un rato y charlar con Phoebe. Pero, en fin, como les iba diciendo, subí al taxi, y pronto el taxista empezó a darme un poco de conversación. Se llamaba Howitz y era mucho más simpático que el anterior. Por eso se me ocurrió que a lo mejor sabía lo de los patos.
-Dígame, Howitz -le dije-. ¿Pasa usted muchas veces junto al lago del Central Park ?
-¿ Qué ?
-El lago, sabe. Ese lago pequeño que hay cerca de Central South Park. Donde están los patos. ¿ Sabe, no?
-Sí. ¿ Qué pasa con ese lago ?
-¿ Se acuerda de esos patos que hay siempre nadando ahí ? Sobre todo en primavera. ¿ Sabe usted por casualidad dónde van en invierno ?
-Adónde va , quién ?
-Los patos. ¿ Lo sabe usted, por casualidad? ¿ Viene alguien a llevárselos a alguna parte en un camión o se van ellos por su cuenta al sur, o qué hacen ?
El tal Howitz volvió la cabeza en redondo para mirarme. Tenía muy poca paciencia, pero no era mala persona.
-¿ Cómo quiere que lo sepa? -me dijo-. ¿Cómo quiere que sepa semejante estupidez ?
-Bueno, no se enoje por eso.
-¿ Quién se enoja ? Nadie se enoja.
Decidí que si iba a tomarse las cosas tan a pecho, mejor era no hablar. Pero fue él quien sacó de nuevo la conversación. Volvió otra vez la cabeza en redondo y me dijo:
-Los peces son los que no se van a ninguna parte. Los peces se quedan en el lago. Esos sí que no se mueven. "
“Encantadores. Esa si que es una palabra que no aguanto. Suena tan falsa que me dan ganas de vomitar cada vez que la oigo”.
Fragmentos de El Guardián entre el Centeno, uno de mis libros favoritos (no tengo pensado ningún asesinato, tranquilos (: ). Por supuesto os lo recomiendo. Su autor falleció el 27 y mediante esta entrada lo conmemoro.
Mientras tanto, días raros. Raros. Joder.
Tropical Lipstick
Y cuando me hice consciente de la situación estaba suspendida en un espacio desconocido, flotando.
Besaba las estrellas. Sabían a frambuesa. Y al chocar se fusionaban conmigo.
No sé hasta qué punto seré capaz de transmitir mis percepciones, pero era todo más real que la propia realidad. O al menos eso me habría gustado.
Un gato negro cruzó delante de mi, y me miró con sus ojos ambarinos, y una densa niebla invadía todo.
Huele a tropical lipstick, y no puedo evitar soltar una carcajada, a riesgo de parecer imbécil.
Y mientras todo da vueltas, rio. Rio. RIO.
Acabaré ahogada, ¿qué más da?
¿Alguien me ha echado LSD en el café o debería dormir?
Troubled
I am troubled
Immeasurably
By your eyes
I am struck
By the feather
Of your soft
Reply
The sound of glass
Speaks quick
Disdain
And conceals
What your eyes fight
To explain.
Mr Mojo Risin.
Fotografía- María Gale.
http://www.mariagale.es
And by the dark of the night I still feel that emptiness inside. But now, well, something has changed. Troubled.
Or not really. Just confused. I still have too much to learn.
Juenfi
En estos tiempos de nieve, frio y exámenes, nos hemos puesto a recordar y fantasear con las vacaciones de verano, y aquí tengo una pequeña memoria de parte de las vacaciones de 2009 con Eva y María. A pesar de no soportar ese lugar… ni el verano y ni todas esas cosas en general… no sé lo que daría por estar ahora tirada en la playa mirando la luna llena. Y sin constipado, o gripe o lo que sea que tengo, sin exámenes a la vista, sin nieve! Pues lo dicho, os dejo los videos.. que al fin los he subido (unos 6 meses después) y buenos deseos para llevar estos días lo mejor posible.
Día 1:
Paseando nuestra compra en el carrito del LIDL, o Lil' (como dicen en esas inhóspitas tierras cercanas a Juenfi y donde aun no ha llegado el Vodka negro)
Atrapadas en un ascensor, en algún lugar cerca de algún pueblo, por Juenfi, con nuestro adoriado carrito del LIDL
Cervezas y cristales y nachos y abuelas y queso... una anécdota más de nuestro primer día en el infierno sureño. Menos mal que se nos lleno la tarjeta de memoria porque las anécdotas fueron superándose a si mismas una tras otra y el último día todo era demasiado irreal...
Por cierto, de la abuela de Eva no volvimos a saber nada. Nuestra teoría es que se fugó con un cubano.
Creo que también el primer día:
Cantando Rape Me en una playa desierta a la luz de la luna, entre litros y Cono. Cono pretendía sustituir a Livia, se ganó nuestro corazón, pero era naranja, y no nos gustan las cosas naranjas.
Con cono:
Y ahora vuelvo a la realidad… antibióticos, farmacología.






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